Vidrio autolimpiable: nanotecnología en la vida cotidiana
Vidrio autolimpiable: nanotecnología en la vida cotidiana
El vidrio autolimpiable es más que un gadget de alta tecnología: utiliza nanorrevestimientos para repeler o descomponer activamente la suciedad, el agua y los depósitos orgánicos. Especialmente en la vida cotidiana, garantiza menos esfuerzo de limpieza, más comodidad y claridad duradera.
¿Cómo funciona?
Los cristales autolimpiantes están recubiertos con una nanocapa ultrafina de dióxido de titanio. Esta actúa en dos pasos:
Efecto fotocatalítico
Bajo la luz ultravioleta, las superficies recubiertas descomponen la suciedad orgánica (por ejemplo, excrementos de pájaros, polvo, grasa).Efecto hidrófilo
En lugar de formar gotas, el agua de lluvia se extiende en forma de película y elimina la suciedad de manera uniforme, sin dejar rayas.
Resumen de propiedades
Repelente de la suciedad
Menos adherencia de polen, polvo o grasaActivado por los rayos UV
El efecto se activa con la luz del día, especialmente eficaz en aplicaciones exterioresBajo mantenimiento
Menos limpieza, ideal para superficies acristaladas de difícil accesoDuradero
El recubrimiento está quemado o aplicado de forma permanente y dura muchos años
Aplicaciones típicas en la vida cotidiana
Ventanas y fachadas (por ejemplo, jardines de invierno, rascacielos, ventanas de tejados)
Mamparas de ducha y espejos (para superficies sin cal ni rayas)
Instalaciones solares (para módulos limpios de forma duradera y mayor eficiencia)
Acristalamiento de vehículos (poco habitual en turismos, más bien en vehículos especiales)














































